Claveriada es más que un evento. Es una peregrinación juvenil ignaciana, un espacio donde jóvenes de distintas regiones se encuentran para compartir su fe, sus luchas, sus sueños y su compromiso con la transformación de la realidad. Inspirados en el legado de San Pedro Claver, caminamos junto a quienes más lo necesitan, aprendiendo a mirar el mundo con compasión, justicia y esperanza. Del 23 al 29 de junio de 2026, Medellín se convertirá en lugar de encuentro para vivir una experiencia de comunidad, espiritualidad, cultura y servicio. Una semana para escuchar, reconocer nuestras diferencias, celebrar la vida y descubrir que cuando caminamos juntos, la esperanza se vuelve posible .

Insumos de sentido
Oración de San Ignacio de Loyola
"Toma, Señor, y recibe
toda mi libertad, mi memoria,
mi entendimiento
y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer.
Tú me lo diste,
a Ti, Señor, lo torno.
Todo es Tuyo: dispón de ello
según Tu Voluntad.
Dame Tu Amor y Gracia,
que éstos me bastan.
Amén."
Oración Claveriada 2026
"Señor Jesús,
que llamaste a San Pedro Claver
a hacerse hermano de los olvidados,
hazte hoy también por nuestro cielo
y enséñanos a ser diligentes a lo llamado.
Danos tu mirada compasiva
para reconocerte en el que sufre
y no parar de luchar.
Haznos jóvenes disponibles,
capaces de amar sin medida,
de servir con sencillez y humildad,
y elegir siempre el bien mayor.
Como Familia compasiva,
haznos peregrinos contigo,
tejiendo reconciliación
y viviendo la esperanza.
Amén."
Reflexión espiritual y pastoral que reconoce y acompaña a los jesuitas y comunidades que viven en contextos marcados por la violencia, la guerra y las fracturas sociales, invitándolos a sostener la esperanza, el diálogo y la reconciliación desde el Evangelio. Su importancia radica en que plantea un horizonte ético y espiritual donde las y los jóvenes son llamados a ser constructores de paz, defensores de la dignidad humana y protagonistas de procesos colectivos de reconciliación, especialmente en un mundo atravesado por conflictos, desigualdades y crisis sociales y ambientales.
Llamado de la Iglesia católica a renovar la fe, la solidaridad y el compromiso con la justicia en medio de las crisis contemporáneas, invitando a las personas y comunidades a vivir la esperanza como una práctica activa de reconciliación y transformación social. Este documento reconoce a las y los jóvenes como protagonistas del presente y del futuro de la Iglesia y del mundo, animándolos a construir caminos de fraternidad, cuidado de la vida y compromiso con los más vulnerables, en sintonía con las búsquedas de sentido, participación y cambio social que atraviesan a las nuevas generaciones.
Propone fortalecer una cultura vocacional entendida no solo como la promoción de la vida religiosa, sino como el acompañamiento integral de las personas para descubrir el sentido de su vida, su compromiso con los demás y su lugar en la transformación del mundo. El texto reconoce a las y los jóvenes como sujetos en búsqueda de propósito, identidad y servicio, e invita a crear comunidades e instituciones capaces de escuchar, acompañar y potenciar sus preguntas, talentos y deseos de construir una sociedad más justa, solidaria y esperanzadora.
Reafirma que la misión jesuita consiste en servir a la reconciliación con Dios, con los demás y con la creación, respondiendo a las injusticias, desigualdades y heridas del mundo contemporáneo desde la fe y el compromiso social. Este documento sitúa a las y los jóvenes como actores fundamentales en la construcción de sociedades más justas y reconciliadas, promoviendo procesos de participación, discernimiento, cuidado de la casa común y transformación social que conectan con sus búsquedas de sentido, dignidad y acción colectiva.
Testimonio de la misión jesuita al servicio de las personas esclavizadas y marginadas en la Cartagena colonial, donde la fe se expresa como defensa radical de la dignidad humana, cuidado de los más vulnerables y denuncia de la injusticia. Este texto inspira a las y los jóvenes a asumir un compromiso ético y social frente a las exclusiones y violencias actuales, promoviendo una espiritualidad encarnada, solidaria y transformadora que pone en el centro la dignidad, la libertad y la justicia para todos los pueblos.
Acompañamiento (espiritual): proceso de diálogo entre 3: Dios, acompañante y acompañado. Espacio de seguimiento y diálogo para el cuidado de la vida interior y la integración de la fe a la vida cotidiana,a compañado por una persona con formación espiritual. "Elemento básico de la canasta familiar".
Consolación: movimiento del corazón y del ser, donde se está y se siente tranquilidad, plenitud y alegría, lo que incrementa la fe, la esperanza y el amor hacia uno mismo y los demás.
Desolación: momento donde sentimos el corazón alejado de Dios, hay oscuridad, intranquilidad y confusión. Podemos no encontrar un sentido a la vida, pero también es una etapa de oportunidad de cambio y crecimiento.
Discernimiento: es deternese para reconocer las mociones del corazón y, entre las distintas posibilidades, elegir aquella que más conduce al amor, al servicio y a la voluntad de Dios.
Espiritualidad: es un modo de vivir que se elige y se ejercita diariamente para conectarme con Dios y conmigo mismo. Es también una manera de fortalecer el fuego interior que es motivado por un propósito superior.
Examen del día: repasar lo que ha acontecido en oración y pasar por el corazón para reconocer la presencia de Dios, ver en qué fallé y como puedo mejorar mañana todo en aras del Magis.
Magis: es el impulso interior de ser más, aprender más u transformarse para servir mejor y cointribuir al bien de los demás, dando sentido y propósito a la vida.
Moción: es un movimiento interior, una invitación o llamado (a menudo interpretado como proveniente de Dios o manifestado por la vida) que actúa como una señal o corazonada. Este impulso interno guía la persona hacia acciones concretas en línea con su voluntad, empoderamiento y sentido de vida. Tambien puede referirse a una idea o propuesta que se presenta.

© Ilustración (Corazón en la mano), taller creativo construcción de la canción oficial de Claveriada, 2026 – Valle, 2025.























































